En el siglo XVIII español el vino estaba muy presente, con la introducción de las primeras variedades foráneas. Por entonces, los vinos de Castilla eran los preferidos en la corte, mientras que poco a poco el Rioja se iba ganando su sitio.
Goya llevará a sus cuadros la temática vinícola. Lo hará especialmente en los festivos o de recreo, donde aparecen las referencias icónicas al vino. Es el caso de “La Merienda”, un cuadro en el que se ven unas cuantas botellas de vino en el suelo, junto a los platos. Dos de los majos brindan muy alegres con vino en vasos de cristal. En estas escenas populares españolas Goya usa el vino para expresar la alegría de vivir.
También de Goya, «El Otoño», estación del dios Baco, también conocido como «La Vendimia» muestra eso, una vendimia moderna. En ella, un joven majo, sentado sobre un murete de piedra y vestido de amarillo, color que simboliza el otoño, ofrece a una dama un racimo de uvas negras.
El elegante niño, intenta alcanzar las uvas, reservadas, sin embargo, a los adultos. En los campos, los campesinos se afanan en la recogida del fruto, inclinados sobre las viñas, mientras uno se yergue mirando a sus señores. El fértil valle se cierra al fondo por altas montañas, que recuerdan la sierra de Gredos, cerca de Arenas de San Pedro (Ávila).
