Descripción
Detrás de cada invento hay una historia fascinante y ésta no podía ser la excepción. En 2013, David Quinn, director de Ciencia de Whisky en Jameson, fue a un bar junto con su amigo Shane Long, el fundador de la cervecería artesanal Franciscan Well. Sin embargo, esta vez, Shane tenía un objetivo: convencer a su amigo de que le prestara algunos de los barriles usados en Jameson para añejar cerveza. Esperó a que David tomara cinco pintas y lo convenció. Durante mucho tiempo envejeció su cerveza en los barriles pero luego tuvo que devolverlos. Cuando David los retiró pensó: ¿por qué no añejar Jameson en los barriles de acabado robusto?
Un proceso artesanal
Cuando comenzaron con las pruebas, el equipo que participó en esta creación buscaba rastros de cerveza en el whisky una vez por mes. Al cabo de seis meses, Quinn descubrió que se había topado con un sabor completamente nuevo. Al comienzo lo hicieron con barriles de cerveza negra y, cuando salió bien, apostaron por repetir el proceso en barriles de IPA.
La edición de IPA se caracteriza por tener un sabor ligero con sabores de cítricos, manzana verde, pomelo y también notas de lúpulo.




