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Beber con moderación – Prohibida su venta a menores de 18 años.

Si la materia prima con la que elaboramos nuestros platos tiene una importancia fundamental a la hora de plantear nuestro maridaje con vino, la forma en la que los cocinamos no es menos importante. Así pues, un mismo alimento podrá acompañarse con diferentes tipos de vino en función del cocinado que le vayamos a dar. Por ejemplo, si cocinamos un pollo de forma sencilla, a la plancha y con alguna especia, podremos acompañarlo con un vino blanco fresco y con cierta acidez. Si en lugar de cocinar el pollo a la plancha lo hacemos guisado en salsa, su sabor será mucho más potente, por lo que podremos asociar muy bien con un vino blanco con barrica o con un tinto con algo de crianza y más estructurado.